Colegio Regional de Árbitros

La figura del árbitro en la historia de los bolos no siempre ha jugado el mismo papel. A finales del siglo XIX, en las partidas “a los gananciosos”, no había ningún juez y cuando había una jugada dudosa se recurría a las personas mayores que estaban de espectadores en la bolera y su decisión era inapelable. Posteriormente, en los grandes concursos y desafíos, se fue haciendo más popular la figura del juez, sentado en una silla y dentro de la bolera. El siguiente paso se debe a Severino Prieto, que en los años cincuenta, fue el primero en dejar la silla y salir a la caja para arreglar el golpe de las bolas sobre el cutío, motivo por el que se le concedió la “Alpargata de Plata”.

El primer árbitro que se recuerda en las boleras de Santander fue Ángel González “Angelón”, padre de Bernardo González “Estacazo”. Más tarde ese papel recayó en Telesforo Gómez “Foro”. Era clásica su presencia en las boleras sentado en una silla, cerca de los bolos. Pasaba tantas horas allí cumpliendo su función, que llegaba a vencerle el sueño y aprovechaba para dar alguna que otra “cabezadita”. Si Foro ejercía su monopolio en las boleras de Santander, en las de la provincia el más solicitado era Severino Prieto.

La puesta en marcha en 1958 del primer torneo de liga hizo necesaria la búsqueda de nuevos jueces y nace así el Colegio de Árbitros que fue presidido por Martín Corredera, por entonces presidente de la peña Velarde y cronista de bolos en el diario Alerta. Después asumió la presidencia el entusiasta Joaquín Oria y bajo su mandato se elaboró un reglamento.

Ya en esa época era una constante preocupación para los árbitros la limpieza en el juego y se procuraba desterrar las malas artes que mostraban algunos jugadores arrastrando excesivamente el pie, tanto en el tiro corno en el birle (artículo 21). En 1961 se hace cargo del Colegio Rogelio Ruiz y actúa como secretario Marcelino Ortiz Tercilla, quien lo dejaría en 1964 para hacerse cargo de las páginas bolísticas de El Diario Montañés.

Con la liga ya en pleno funcionamiento, y con varias categorías (en 1966 se pone en marcha la 2ª Categoría Especial), y con la ampliación de los campeonatos a otras categorías y a la modalidad de parejas, el Colegio se va asentando en su funcionamiento y ante la numerosa inscripción de equipos, cada año se hace más necesario la llegada de nuevos árbitros. En 1968 ocupa la presidencia Laureano Bárcena y tres años después el cargo recae en el árbitro Miguel San Martín, que contaba siempre con la colaboración del “todo terreno” Serafín Presmanes, nombrado presidente en 1977, y que dejó un gran recuerdo entre los hombres de los bolos.

En los tiempos más recientes, la función presidencial de este Colegio y la labor de formación de árbitros recayó en 1981 en Evaristo Gómez Sánchez, compartiendo durante muchos años esta presidencia con la del Colegio Nacional. En 1994 preside el Colegio Javier Santamaría y la plantilla se amplía año a año gracias a las convocatorias de cursos de formación de todas las modalidades. La llegada de la Liga de División de Honor propicia la necesidad de crear la figura del árbitro auxiliar que ejerce la doble función de anotador y segundo árbitro. Tras su marcha, en noviembre de 2015 es sustituido por Fernando de la Torre.

Presidentes

1958-59Martín Corredera Moreno
1960-61Joaquín Oria Cifrián
1961-68Rogelio Ruiz Ruiz
1968-71Laureano Bárcena San Miguel
1971-77Miguel San Martín Rivas
1977-82Serafín Presmanes González
1982-94Evaristo Gómez Sánchez
1994-15Javier Santamaría Pontón
2015-16Fernando de la Torre Renedo
2016-Dámaso Tezanos Díaz